El euríbor es un tipo de interés europeo de oferta interbancaria, acrónimo del término en inglés Euro Inter Bank Offered Rate. Se puede definir como el índice que se toma de referencia diariamente para indicar el tipo de interés al que se acogen multitud de bancos para concederse préstamos a corto plazo entre ellos para prestarle a particulares y empresas. También es conocido como tipo de interés del mercado interbancario europeo. Se obtiene su calculo a partir del promedio del tipo de interés que se indica en una encuesta mandada a los principales bancos de Europa. Sirve como referencia para dar créditos o préstamos bancarios como por ejemplo los préstamos hipotecarios.

El Euribor y las hipotecas

El euríbor puede ser un factor clave a la hora de conceder un préstamo hipotecario, ya que va a intervenir directamente sobre el precio final de la vivienda. El euríbor también va a afectar directamente sobre las cuotas mensuales en las que se desglosa una hipoteca.

Para entender mejor la relación entre euribor e hipoteca, hay que entender que el tipo de interés al que los bancos se prestan dinero entre ellos interviene de forma directa con el precio al que los bancos prestan dinero a terceros. Es decir, una subida del Euribor significará que para los bancos conseguir dinero será más caro y repercutirán ese coste en los préstamos que ellos conceden a particulares (subiendo las cuotas). El Euribor normalmente se revisa cada 6 o 12 meses.
Las subidas y bajadas de euríbor afectan directamente a las cuotas de las hipotecas. Si el Euribor registra subidas, las cuotas de las hipotecas que sean de interés variable aumentarán porque están basadas en este parámetro. Al igual que si el euríbor baja las cuotas descenderán de igual forma.

Hipotecas sujetas y no sujetas a Euribor

Actualmente hay tres tipos de hipotecas:

  1. Tipo o interés fijo
  2. Tipo mixto (interés fijo los primeros años y variables el resto)
  3. Tipo o interés variable.

Es importante entender estas diferencias para elegir la opción que más se ajuste al tipo de hipoteca que quieres. Hay que tener en cuenta que las hipotecas normalmente son a largo plazo y si eliges una de tipo variable estrás continuamente dependiendo de las subidas y bajadas a las que esté sometido el euríbor. Al igual ocurre si es mixta, los primeros años sería de aplicación fija y los restantes de aplicación variable sin tener unas cuotas fijas que conocer de antemano.