Quien quiere comprar casa o piso a menudo puede cubrir solamente una parte de los costes con su propio capital. Para el capital restante hace falta una financiación por parte de un tercero, un banco o una compañía de seguros, por ejemplo, y normalmente es necesario una hipoteca. Una hipoteca es un “préstamo” para la financiación de una propiedad. Los bienes inmuebles representan una garantía para el banco. El beneficiario de una hipoteca cede los derechos sobre el inmueble, pero recibe a cambio beneficios en metálico. Por lo general, al menos el 20% del valor de los inmuebles fijados por el banco debe financiarse con fondos propios. Esto significa que se puede financiar con hipotecas hasta el 80% del valor del inmueble.

Comprar una casa: cómo elegir una hipoteca

Los tipos de hipotecas, y en general el universo de las finanzas, son complejos de descifrar. Por eso no siempre es fácil tomar la decisión correcta. Cuando te has decidido a comprar una casa: ¿cómo elegir una hipoteca? ¿Cuál es la que mejor se adapta a tu situación económica y a tus necesidades?

1. Compara diferentes ofertas 

Compara las diferentes ofertas tratando de encontrar las ventajas o desventajas de cada una e intenta sacar conclusiones sobre las diferentes opciones. Haz un resumen con todos los detalles de cada oferta (puntos fuertes, puntos débiles, puntos comunes).

2. Elige el interés que más te conviene

Una vez que haya identificado la opción más adecuada (o las mejores opciones), intenta averiguar más sobre ella solicitando una oferta aún más específica a las entidades de crédito o a los agentes financieros. Llegados a este punto, tendrás que averiguar cuál es el interés que más te conviene:

  • Fijo: el interés no varía durante toda la vida del préstamo. Tenemos que tener en cuenta que, casi siempre, las primeras cuotas, del periodo de interés fijo, serán superiores a las siguientes.
  • Variable: el interés varía en algún momento. En la mayoría de los casos el interés variable se establece un plazo inicial (el primer año o los primeros seis meses) en que el interés es fijo. 
  • Mixto: cuando el tipo de interés se mantiene fijo durante un período inicial superior a 1 año y después se vuelve variable.

3. Pide cita con las entidades emisoras de la hipoteca

A partir de lo que has averiguado, organiza una serie de entrevistas con los asesores de las instituciones financieras con las mejores ofertas. Al menos 3 o 4 reuniones con diferentes instituciones.

Mantener el mayor número posible de entrevistas te ayudará a conocer mejor el mundo hipotecario y a aclarar dudas y asuntos pendientes, así como a tratar de obtener condiciones aún más ventajosas.

4. Comprueba cada parte del contrato

Una vez que hayas decidido con cuál de las entidades vas a firmar un contrato, deberás solicitar que le redacten el contrato hipotecario. Cuando lo tengas en la mano, comprueba todos los puntos y cláusulas previamente discutidos verbalmente y si todo coincide, entonces podrás firmarlo.

¿Quieres ayuda con tu hipoteca? ¿Todavía no lo tienes claro? Solicitar y tramitar un préstamo con garantía hipotecaria nunca ha sido tan fácil. Estudiaremos tu caso de forma personalizada y nos encargaremos de todo de principio a fin. Ponte en contacto con nosotros o consulta nuestra página de Préstamos Hipotecarios y resuelve tus dudas.