Las hipotecas están de actualidad, y es que los bancos están tratando de reactivar este producto debido a la fuerte bajada que sufrió la demanda durante la pandemia del COVID19. Por eso en este momento puede ser interesante saber si es mejor contratar una hipoteca fija o variable.

En este contexto, han vuelto a ponerse de moda todos los términos relacionados con este producto financiero, como plazos de devolución, tipos de interés, plazo fijo, plazo variable, euríbor, TIN, TAE… Familiarizarse con todos estos términos no es tarea sencilla. Por eso hoy vamos a aclarar dos conceptos muy importantes a la hora de contratar una hipoteca: interés fijo o interés variable. 

No existe una respuesta rotunda sobre qué opción es más favorable, ya que intervienen muchas variables además de las preferencias del cliente. Sin embargo sí que se puede valorar qué opción es mejor según el contexto externo, como la situación de los indicadores económicos.

Al comparar la inflación, el euríbor y otros indicadores con las condiciones que el banco está ofreciendo, sí que podemos decidir sobre qué opción decantarnos. 

Hipoteca Fija o Variable: ¿cuál de las dos es mejor?

Hipoteca Fija o Variable: ¿cuál de las dos es mejor?
Hipoteca Fija o Variable: ¿cuál de las dos es mejor?

La principal diferencia entre estos dos productos se basa en el tipo de interés que vamos a pagar durante la vida de nuestro préstamo hipotecario. Antes de pasar a definir en qué consisten las hipotecas fijas o variables, tenemos que aclarar dos conceptos que están directamente relacionados: el tipo de interés, el euríbor y el plazo de devolución.

Tipo de interés

Algo muy importante a tener en cuenta es el tipo de interés, que es el precio que nos cobra la entidad financiera que elijamos para prestarnos el dinero. Se trata de un porcentaje sobre el capital que nos va quedando por devolver. El tipo de interés de tu préstamo será el que hayas pactado por contrato con la entidad elegida y éste podrá ser fijo o variable.

Euríbor

Una vez definido lo que es el tipo de interés vamos a dejar claro otro importante concepto, el euríbor. Es el precio o tipo de interés que pagan los bancos por pedir prestado dinero a otros bancos de la zona euro. Del mismo modo que las empresas y particulares pagan intereses cuando piden dinero prestado a una entidad financiera, cuando los bancos se piden dinero entre ellos también se les cobra un interés, a este interés fruto de las transacciones interbancarias se le denomina euríbor. 

Plazo de devolución

El plazo de devolución es un aspecto importante a la hora de elegir una de estas dos opciones. Ya que a corto plazo los intereses y el euríbor pueden variar menos que a largo plazo. 


Hipoteca a tipo fijo

Cuando hablamos de una hipoteca fija se establece por contrato el tipo de interés que vamos a pagar durante toda la vida del préstamo, así vamos a conocer desde el inicio qué cuota mensual vamos a pagar para siempre, y podremos saber el coste total de nuestra hipoteca nuestra cuota será constante y no va a variar en ningún momento pase lo que pase.

Hipoteca a tipo variable

En cuanto a la hipoteca variable, será aquella en la que el interés no se mantiene constante y las cuotas a pagar pueden sufrir variaciones según lo haga un índice de referencia. Y ese índice de referencia es el euríbor. El tipo de interés que se aplica a la hipoteca es el compuesto por el valor del euríbor más un diferencial fijo. Los bancos fijan períodos de tiempo para revisar estos índices y así modificar la cuantía de las cuotas, por esto una hipoteca variable puede sufrir tanto posibles subidas como posibles bajadas. 

Cabe destacar también las hipotecas mixtas, que se trata de una combinación de las dos anteriores. En este producto se pacta el tiempo que durará el tipo de interés fijo y variable en la vida total del préstamo. 

¿Es mejor la hipoteca fija o la hipoteca variable?

¿Es mejor la hipoteca fija o la hipoteca variable?
¿Es mejor la hipoteca fija o la hipoteca variable?

Podemos afirmar que no hay un modelo de financiación que sea mejor, va a depender principalmente de nuestro perfil y de nuestra tolerancia o aversión al riesgo.

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Al elegir una hipoteca fija, sabemos lo que vamos a pagar hasta la finalización del contrato, sin embargo si el precio del dinero baja no nos podremos beneficiar de esto. Del mismo modo, con las hipotecas variables nos podemos beneficiar de los cambios en los tipos de interés, o por el contrario salir perjudicados si estos suben demasiado. 

Para elegir una de estas dos opciones hay que tener en cuenta algunos aspectos propios del producto que vayamos a contratar, así como nuestra situación personal

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Cuándo es mejor contratar una hipoteca fija

Cuando contratamos una hipoteca fija, sabemos que las condiciones del préstamo se van a mantener a largo plazo. Por este motivo es recomendable para aquellas personas cuyos ingresos vayan a permanecer estables. También es una opción interesante para las hipotecas a muy largo plazo, ya que es más probable que haya variaciones en el euríbor a largo plazo.

Teniendo esto en cuenta es interesante una hipoteca fija cuando:

  • Nuestros ingresos vayan a permanecer estables en el tiempo
  • El plazo de la hipoteca sea largo (más de 20 años)

Cuándo es mejor contratar una hipoteca variable

Una hipoteca a tipo variable es más beneficiosa para el beneficiario cuando el plazo de devolución es corto, y sus perspectivas laborales implican un incremento salarial a medio plazo. Esto es así por dos motivos; el primero es que es menos probable que el euríbor vaya a tener grandes variaciones, y el segundo es que si nuestros ingresos son progresivos, podremos afrontar mejor una variación del precio de la hipoteca al alza en caso de darse.

Sabiendo esto es recomendable una hipoteca fija cuando:

  • Nuestra proyección salarial es al alza a medio plazo
  • El plazo de la hipoteca es corto (menos de 10 o 15 años)

Como ves, la hipoteca fija o variable son términos algo complejos de comprender, ya que intervienen muchas variables para su cálculo. Sin embargo, invirtiendo un poco de tiempo sí que es posible tener una idea aproximada. 

Y tú, ¿estás pensando en contratar una hipoteca?