Puede ocurrir que el titular de un préstamo hipotecario fallezca antes de terminar de pagar las cuotas. Lo que está claro es que, bajo ningún concepto, el fallecimiento supone la disipación de la deuda. ¿Eres heredero de una herencia pero también de una hipoteca y no sabes cómo actuar? Tienes que saber que la ley española estipula que todas las deudas se transmiten a los herederos, que, por tanto, también serán responsables de la hipoteca pendiente. Veamos con más detalle qué pasa si fallece un titular o cotitular de una hipoteca.

¿Qué pasa cuando fallece el titular de una hipoteca?

Si el fallecido era el único titular de una hipoteca, el pago de las cuotas restantes pasa a los herederos según la línea normal de sucesión. El prestamista, de hecho, querrá ver satisfecha su demanda en cualquier caso, y se pondrá en contacto con los herederos, al tiempo que pedirá a los conocidos que localicen a los familiares que desconocen.

Lo que puede ocurrir, por tanto, es que, vinculado al préstamo hipotecario, haya un seguro en caso de fallecimiento del prestatario. Este tipo de póliza protege tanto al banco como al cliente ante la imposibilidad de pagar las cuotas por fallecimiento. Si se ha contratado una póliza de este tipo (que suele firmarse el día de la constitución de la hipoteca), los herederos se verán liberados de la carga de tener que liquidar las cuentas con el banco, que las pasará a la compañía de seguros. Sin embargo, si la hipoteca no está cubierta por un seguro, son los herederos quienes tendrán que gestionar el pago de estas hasta el vencimiento natural del préstamo.

Por lo tanto, puede ocurrir que los herederos no acepten la herencia, ya que asumir este tipo de deuda puede no ser tan ventajoso. Esto ocurre, por ejemplo, cuando el importe de los bienes heredados es inferior al de las deudas. Si se rechaza la herencia, se puede evitar el pago de las cuotas de la hipoteca, dejando que el banco pignore la propiedad, sacándola luego a subasta y pagando la deuda con el producto de la venta.

Si, por el contrario, se acepta la herencia, los herederos se convierten en los nuevos propietarios del inmueble y pagarán las cuotas restantes. En este caso, será necesario volver a redactar tanto el contrato de hipoteca, ya que habrán cambiado los cesionarios y el importe a devolver (que solo equivale a las cuotas restantes). Como alternativa, se puede celebrar una escritura de cesión de la titularidad de la hipoteca, que permite a los herederos hacerse cargo del pago de la hipoteca existente.

Otra opción a tomar en consideración es la de aceptar la herencia a beneficio de inventario. En este caso, se acepta la herencia y se incluye la deuda correspondiente a la hipoteca. Sin embargo, se separan los bienes heredados y los bienes propios de los herederos. Esto permite, que en caso de impago, los herederos no tengan que responder con su propio patrimonio, sino únicamente con el patrimonio correspondiente a la herencia.

¿Qué pasa si la hipoteca tiene dos titulares y uno fallece?

Si la hipoteca tiene más de un titular, todos los titulares tienen que responder por la totalidad de la deuda, no solo por la parte que corresponde a cada uno de ellos. De esta manera, en el caso del fallecimiento de un titular de la hipoteca, el otro deberá asegurarse de seguir abonando las cuotas de la hipoteca en su totalidad, o el banco podría iniciar un proceso de embargo de la propiedad.

Entonces, ¿qué pasa si la hipoteca tiene dos titulares y uno fallece? Principalmente, pueden darse dos situaciones:

El cotitular queda como único heredero: el caso más frecuente en el caso de una hipoteca cuyos titulares sean una pareja. En esta situación, la herencia del fallecido pasa a la/el cónyuge, y esta engloba también su parte correspondiente de la vivienda y la hipoteca. Sin embargo, es imprescindible acudir al banco para notificar el fallecimiento y la nueva situación. La entidad financiera quitará el titular de la hipoteca por fallecimiento mediante una novación y hará figurar en el contrato hipotecario el cotitular vivo como único titular de la hipoteca.

Los herederos incluyen a otras personas: se trata de una situación común en aquellos casos en los que fallece uno de los cónyuges de una pareja que, además, contaba con hijos. En esta situación, se divide entre todos los herederos (suelen incluir tanto al cónyuge vivo como a los hijos) la parte de la casa correspondiente al fallecido. Además, se deberá, realizar una novación o cambio de titular de la hipoteca por fallecimiento, y se dejará constancia de quién es la persona o personas que se ocuparán de saldar la deuda hipotecaria, puede tratarse del cotitular vivo o del cotitular junto con los herederos.

¿Qué pasa si fallece el titular que tenía un seguro de vida?

Son muchos los bancos que actualmente ofrecen a sus clientes la posibilidad de contratar un seguro de vida para mejorar las condiciones de la hipoteca. ¿Y esto qué significa? Que, en caso de fallecimiento, el seguro responderá parcialmente o totalmente de la deuda, según el tipo de seguro que se haya contratado. Para poder reclamarlo, será necesario enviar a la compañía de seguros y al banco la documentación que certifique el fallecimiento del titular.

¿Qué le pasa al avalista en caso de fallecimiento del titular de la hipoteca?

A estas alturas no podemos olvidarnos de la esencial figura del avalista que se compromete a que dicha hipoteca se pagará en el momento de la firma. Eso significa que en será quien responderá de la deuda ante el banco. Por consiguiente, si fallece el titular, la responsabilidad del avalista seguirá vigente y el banco podrá exigirle que salde la deuda, según los términos estipulados en el contrato hipotecario.