Puede que en alguna ocasión, cuando te has interesado por contratar un préstamo, hayas oído hablar de los periodos de carencia. Sin embargo es probable que no sepas cuál es el significado de esta palabra ni para qué sirve.

Si este es tu caso, no te preocupes. En PrestamosHipotecarios.Net te lo vamos a explicar todo al detalle. ¿Te gustaría saber más? En ese caso, no dejes de leer el siguiente post. La información puede resultarte muy útil e interesante.

Qué es el periodo de carencia de un préstamo

El periodo de carencia

Normalmente cuando solicitamos un préstamo lo hacemos a sabiendas de que vamos a ser capaces de devolver el capital prestado. Sin embargo debido a la inestable situación financiera que vivimos en España desde hace ya algunos años, por desgracia a veces esta premisa no se cumple. En estos casos existen préstamos que ofrecen la oportunidad al cliente de disponer de un plazo de tiempo en el cual no tener que hacer frente a todos o parte de los gastos del préstamo.

¿Todos los créditos incluyen periodo de carencia?

No, no todos los préstamos ofrecen esta alternativa a los clientes. Por norma general los préstamos personales que van dirigidos a clientes con una situación financiera algo delicada, sí suelen disponer de esta posibilidad. Por ejemplo los préstamos con Asnef o los préstamos sin nómina.

En el caso de PrestamosHipotecarios.Net podemos ofrecerte hasta 5 años de carencia.

Tipos de periodo de carencia

Igual que no todos los préstamos ofrecen un periodo de carencia también existen diferentes tipos de esta. Podemos hablar así de:

  • Préstamos de carencia total. En este caso el prestamista da la oportunidad al prestatario de disfrutar durante un periodo de tiempo determinado de un periodo de carencia total. ¿Qué significa esto? Que una vez recibido el capital solicitado no tendrá que pagar nada por él (ni intereses ni plazos de devolución) durante el tiempo que dure la carencia. Este tipo de préstamos suele tener una duración mayor que aquellos sin carencia o con carencia parcial.
  • Préstamos de carencia parcial. Cuando hablamos de carencia parcial lo hacemos para referirnos a aquellos préstamos en los cuales durante un determinado plazo (el acordado entre ambas partes), el prestatario solo tendrá que abonar los intereses del crédito.

¿Merece la pena apostar siempre por un préstamo con periodo de carencia?

No siempre. Todo dependerá de nuestra situación económica cuando solicitemos el dinero. Piensa que ofrecer estas ventajas implica un aumento de los intereses. Además de un plazo de amortización más largo.

Solicitar el periodo de carencia puede estar bien en casos puntuales. Como por ejemplo para los estudiantes. Si estamos desarrollando un master o unos estudios universitarios podemos solicitar el préstamo con carencia personal para poder abonar las clases durante el tiempo que dure nuestro periodo estudiantil. De esta manera en esos años solo tendremos que preocuparnos por estudiar y aprobar. Ya tendremos los posteriores para encontrar un trabajo con el que abonar el préstamo.

También puede resultarnos útil acudir a estos préstamos si creemos que podemos terminar cayendo en el impago. Antes de llegar a esta situación es mejor pagar algo más de intereses y ampliar la vida del préstamo.